El triple que anotó Luka Doncic sobre la bocina, ante los Clippers, fue la culminación a un de las mejores actuaciones individuales en la historia de los Playoffs. Cabe recordar que es el cuarto envite, en postemporada, en la corta carrera del esloveno.

Asimismo, hace dos días tuvo que abandonar el Game 3 tras doblarse el tobillo izquierdo y hacerse un esguince. La lesión no fue ningún impedimento para liderar, de manera heroica, a los Dallas Mavericks y establecer el empate a dos. A la gesta cabe añadirle que Kristaps Porzingis no saltó a la pista y que el equipo texano llegó a perder por 21puntos. Asumió la presión de realizar el tiro ganador. De haberlo errado, el equipo de Doc Rivers iría comandando la serie 3-1

 





La noche de los récords

Tras Magic Johnson es el segundo jugador más joven (21 años y 177 días) en la historia que logra dos triples dobles consecutivos en Playoffs. El primero de ellos fue en el anterior partido con 13 puntos, diez rebotes y diez asistencias en apenas 29 minutos.

Se une a al selecto club, junto a Oscar Robertson (1963) y Charles Barkley (1993), en lograr, al menos, 40 puntos, 15 rebotes y diez asistencias en un partido de Playoffs. Eso sí, a sus 43 unidades, 17 capturas y 13 pases de canasta no ha llegado nadie más.

Solo por detrás de Russell Westbrook, con 51 puntos en 2017 ante los Rockets, es el jugador que logra la mayor puntuación combinándola con un triple doble en postemporada.

El hecho de superar los 40 puntos y con una canasta sobre la bocina para dar la victoria a su equipo, le hace figurar junto a Michael Jordan (1989 vs Cavaliers), LeBron James (2018 vs Pacers), Damian Lillard (2019 vs Thunder) y Kawhi Leonard (2019 vs 76ers) como los únicos en lograr tal hito.

 

Las reacciones

Sus propios compañeros, y rivales, de profesión no daban crédito a lo que hizo el fenómeno de Ljubljana. Stephen Curry, por la incredulidad, lo definió como “ridículo“. Damian Lillard, que se halla inmerso en remontar la serie ante los Lakers, lo llamó “Big dawg” que traducido al español significaría “Grande tío“.

Su ídolo, LeBron James, también quiso ser partícipe y se dejó llevar por su instinto como aficionado al baloncesto escribiendo: “BANG BANG!! In my Mike Breen voice” (narrador que emitió las mismas palabras con el histórico triple, en 2013, de Ray Allen -cuando compartieron equipo en los Miami Heat- ante los Spurs.

Mark Cuban, propietario de los Dallas Mavericks, subrayó: “Que no le comparen con otros jugadores. Él está realizando su propio camino“. Su entrenador Rick Carlisle, destacó: “Seguramente sea el mejor partido de la historia de un jugador de segundo año” (por extraña que pueda parecer la comparación con quien compite es con el de Michael Jordan de los 63 puntos ante los Celtics, donde él era integrante de la franquicia de Massachusetts).

Sin duda, una actuación brillante y que, tal vez, pueda suponer un punto de inflexión en la carrera de Luka Doncic. Uno de esos partidos que jamás se olviden.